Seguramente alguna película te ha hecho plantearte llegar a ser hacker, el éxito, el dinero y las mujeres que conlleva el ser experto en informática –por cierto, esto es mentira. Sí, todo ello-. Lo que sí es una realidad es que, si cometes un delito, podrías ser encarcelado –en algunos blogs comentan que esto permite hacer nuevos amigos, con tatuajes molones y muchas ganas de buena compañía–.
Vale, no lo estoy vendiendo precisamente de una forma bonita, pero ¿qué me dirías si te ofrezco ser un hacker de verdad durante toda 1h? Y si desde hace algún tiempo estas pudiendo ser uno, sin ni quiera darte cuenta, simplemente dando vueltas por Internet. ¿A que esto da miedito?
Estoy hablando de BeEF, una utilidad que, si no recuerdo mal, vi en una presentación en la RootedCon hace algún tiempo, un Framework relativamente fácil de instalar, con un montón de utilidades para ser malo, ganar dinero y, por supuesto, que te permita luego hacer buenos amigos en la cárcel, pero que cuenta con una implicación inconsciente por parte de personas anónimas, que sólo están navegando.
Un día dando vueltas por Internet, te notifican que has estado participando en ataques contra… no sé, el pentágono, -que siempre impresiona más a las chicas-. Lo curioso es que ni tienes los conocimientos para realizar ningún ataque, ni mucho menos, intención de ponerte a piratear nada. ¿Qué ha ocurrido?




























